Negocian en Diputados la agenda que viene

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Oficialismo y oposición tratan una serie de temas que piensan abordar en el futuro inmediato. Serían todos consensuados y permitirían mantener a la Cámara funcionando de manera remota.

A diferencia de la Cámara alta, donde la relación entre el oficialismo y la oposición se deteriora día a día, en Diputados no ha habido el mismo tipo de roces, y el contrapunto entre el presidente Sergio Massa y el diputado Fernando Iglesias registrado en la última sesión fue una excepción y no la regla. Inciden diversos factores, pero el principal es sin duda la relación de fuerzas, mucho más equiparada en Diputados que en el Senado.

En esta última cámara deberán suscribir un nuevo protocolo para sesionar y el oficialismo ya ha adelantado que ya no pondrá límites para el tratamiento de ningún tema, que fue el motivo principal de los roces con la oposición, pues mientras se había establecido que todo lo que llevaran al recinto debería tener que ver con la pandemia, el Frente de Todos terminó imponiendo su mayoría para abordar otras cuestiones, fundamentalmente relacionadas con la gestión anterior.

En Diputados no se han puesto de acuerdo en torno al nuevo protocolo que acompañará a las sesiones remotas, que en el caso de esta cámara deben ser consideradas “mixtas”, pues se permite la presencia de casi medio centenar de legisladores en el recinto. Para evitar rispideces, directamente no abordaron el tema en las discusiones previas a la sesión del jueves pasado, pero el mismo ya venció, así que ahora sí deberán ponerse de acuerdo. Y para eso nada mejor que acordar una agenda sobre los temas en los que avanzarán.

Para eso, trabajan sobre una serie de cuestiones que reúnan consenso y que deberán pasar primero por comisión, para luego, eventualmente, llegar al recinto. Esa agenda, según pudo saber parlamentario.com de boca de fuentes legislativas, girará en torno a temas vinculados al turismo y la gastronomía, con créditos a tasa cero y fuerte eximición de impuestos. Como se ve, temas que tienen que ver con la pandemia, pero sobre todo con los sectores más afectados por el aislamiento social preventivo y obligatorio.

Hay sobre el tema proyectos del ministro de Turismo, Matías Lammens, y de los diputados Gustavo Fernández Patri (Frente de Todos-Formosa) y Alfredo Cornejo (UCR-Mendoza), que buscarán unificar.

También avanzarían sobre una ley de alquileres de comercios, en cuyo marco buscarán la suspensión de desalojos y congelamiento de costos. En este caso también habría acuerdo entre el oficialismo y la oposición.

Ya fuera de estos casos puntuales, negocian sobre el tratamiento de una ampliación del Presupuesto sin tener que usar los superpoderes. Recordemos en ese sentido lo que en el recinto dijo el diputado Pablo Tonelli cuando la oposición trató de derogar el DNU que amplió facultades para el jefe de Gabinete. En esa sesión que terminó siendo “en minoría”, el legislador del Pro explicó que esas facultades especiales que otorgó el DNU cuestionado eran “innecesarias”, simplemente porque el artículo 39° de la Ley 24.156 que modificó el decreto establece que “el Poder Ejecutivo podrá disponer autorizaciones para gastar cosas no incluidas en la ley de Presupuesto General para atender el socorro inmediato por parte del Gobierno en casos de epidemias, inundaciones, terremotos u otros de fuerza mayor”.

Así las cosas, en estas negociaciones para definir la agenda que viene esa ampliación del Presupuesto que se haría a través del consenso se incluirían ampliaciones presupuestarias en materia de ATP dirigidas a las PyMEs; IFE (ANSeS), refuerzo para el PAMI y un aumento de transferencias sociales. En rigor, según pudo saber este medio, sería a través de un proyecto que mandaría el Poder Ejecutivo, de modo tal de evitar el uso de Decretos de Necesidad y Urgencia.

También se habla de una moratoria para monotributistas y autónomos.

Sobre esa base, los diputados podrían avanzar en una fase legislativa consensuada en la que no figuran temas como el decreto extraordinario para las grandes fortunas, que se anunció mil veces pero todavía no ha ingresado por Mesa de Entradas; ni mucho menos la expropiación de Vicentin, que si llega desatará tempestades, pero en todo caso primero deberá pasar por la Cámara alta, donde la relación es cada vez más claramente “a cara de perro”.

Parlamentario.com